Los habitantes de este municipio protegieron a 130 migrantes que huían entre los campos o pedían ayuda a ras de carretera tras haber sido torturados por el INM. Una blogger de viajes que también se topó con la escena, entrevistó a niñas y madres que, llorando, mostraron carritos de bebé vapuleados y narraron que las golpearon. Se reportan casi 50 desaparecidos.
Este fin de semana, una caravana de casi medio millar de familias migrantes, que viajaba desde Tapachula, Chiapas hacia la capital del país, fue violentamente segmentada a su paso por Palmar de Bravo, Puebla, donde personal del Instituto Nacional de Migración (INM) les atacó y provocó que 180 de ellos se separarán del grupo principal. La mayoría, fueron asilados por los pobladores de la comunidad de San Isidro Monterrosas, pero alrededor de 50 personas, incluyendo a niñas, niños y madres con sus bebés, desaparecieron en medio de la redada.
La denuncia pública de estos hechos se hizo por vías distintas, primero, los 300 migrantes que lograron zafarse de la redada y mantenerse unidos, consiguieron llegar al municipio de Cañada Morelos, donde señalaron que desde antes del embate en el que fueron separados de casi dos centenas de sus compañeros, los agentes de migración les estaban asediando impidiendo que la gente les brindará muestras de solidaridad, y que sólo la delegación de Tehuacán de la Cruz Roja Mexicana pudo sortear este impedimento para brindarles agua embotellada.
Los siguientes informes sobre estas violaciones a los Derechos Humanos fueron emitidos desde el propio Palmar de Bravo, donde los migrantes que no pudieron huir del INM fueron auxiliados por los habitantes de San Isidro y una joven blogger, llamada Aideé Lima, quien compartió en sus redes sociales que, mientras se encontraba viajando hacia su ciudad de origen, vio a las niñas y mujeres que estaban clamando auxilio, por lo que las entrevistó y difundió sus testimonios.
En los seis vídeos que compartió la creadora de contenidos (quien además está organizando una colecta para apoyar a estas personas), se ve llorando a una niña de entre 13 y 12 años; a una mujer narrando que su hija de 14 años, quien tiene epilepsia, fue ultrajada mientras a ella le daban choques eléctricos con un arma taser; en otro, una señora cuenta que a su esposo le rompieron la quijada; y en los videos restantes se ven carriolas golpeadas tiradas en el camino; migrantes corriendo entre maizales y a otro grupo abrazando a sus niños y contando cómo fueron obligados a caminar sin descanso desde que entraron al estado.
El periódico La jornada de Oriente, que logró comunicarse con dos de las víctimas que en estos momentos permanecen bajo el resguardo de la población de San Isidro, reporta que los vecinos han convertido el poblado en un santuario provisional, cerrando los accesos para evitar que el INM se lleve a los migrantes, y que en estos momentos hay un estado de alarma porque se reportan alrededor de 50 personas desaparecidas, incluyendo a hombres, mujeres e infantes (algunos de ellos bebés), en esta peligrosa región conocida como el triángulo rojo, donde la abundancia de criminales dedicados al huachicol y otros ilícitos de alto impacto ponen en particular vulnerabilidad a los desaparecidos.
Finalmente, otro aspecto a destacar es que el proceder del Instituto Nacional de Migración, el cual no ha emitido comunicados sobre estas acusaciones, deja a la vista un proceder predatorio y contrario a los Derechos Humanos que parece tener el objetivo de desmembrar a las caravanas migrantes para evitar que reciban ayuda humanitaria, pues estas personas en tránsito querían llegar a la CDMX para poder solicitar asilo y quedarse en el país, pero ahora que su núcleo se ha reducido se ven obligadas a proceder solas o en grupos familiares pequeños.

Comentarios
Publicar un comentario