Este
miércoles 23 de mayo, un comando armado entró a una vivienda particular de
Axexentla, Jiutepec, en el Estado de Morelos, y mató a Petra Barrios Benítez,
de 68 años, a José Ángel Adame Benítez, de 22, y a su nieto de cinco años,
además de herir a un cuarto miembro de la familia, esposa de José Ángel y de
nombre hasta el momento desconocido.
Petra
era originaria del municipio de Coyuca de Benítez, Guerrero, e integrante de la
Organización Campesina de la Sierra del Sur (OCSS); élla y otras familias de
dicha organización se refugiaron en Morelos luego de la terrible masacre de
Aguas Blancas en 1995.
Su
cuerpo y el de su hijo, nuera y nieto, quienes eran campesinos y trabajadores,
presentaban varios impactos de bala –incluido el tiro de gracia–. Ésto, ocurrido en el
marco del operativo “Morelos Seguro”, el cual ha tenido como resultado un
aumento en los asesinatos en la entidad que se ha convertido en una de las más violentas
de México.
El
vocero de la OCSS, José Martínez Cruz, dijo al diario La Jornada que Petra y su
familia fueron perseguidas tanto en Guerrero como en Morelos, además de que las
autoridades trataron de vincularlos con el Ejército Popular Revolucionario
(EPR).
Ante
ello, la Comisión Independiente de Derechos Humanos de Morelos (CIDHM) –la cual
investigó y documentó a detalle la detención de Petra y sus hijos (uno de ellos,
Anselmo Hernández Benítez, quien fue torturado para confesarse culpable, continúa
preso injustamente en el penal de Atlacholoaya)– pidió a las autoridades que
encontraran y castigaran cuanto antes a los culpables.
Por @aranhera

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