Por: Aurora Valderrábano
Este 14 de febrero también hay que enunciar la violencia que se vive en las relaciones. En menos de un mes, al menos, cinco mujeres en Puebla han denunciado la violencia que ellas y sus hijos viven por parte de sus ex parejas sentimentales y que se ha convertido en violencia institucional.
Ya llegó el 14 de febrero, un día en el que se compra, reflexiona y habla al rededor del amor y las relaciones de pareja. Desgraciadamente, en menos de un mes, al menos, cinco mujeres en Puebla han denunciado públicamente la violencia que han vivido por años por parte de sus ex parejas sentimentales y la cual se ha convertido, también en violencia institucional. En cuatro de estos casos la violencia no ha sido ejercida únicamente hacia ellas sino también hacia sus hijos.
Los casos a los que hago referencia son el de Samira quien recibió una orden de desalojo a finales de enero como una forma de intimidarla, el denunciado por Rocío Macías este fin de semana cuya hija fue sustraida violentamente por su padre y agresor acusado de haber abusado de ella, el de Monse Gutiérrez que fue arrastrada por su agresor durante varias calles en el cofre de un coche pero aún así el juez no consideró que se tratara de una tentativa de feminicidio y los casos de Abigail e Ivonne quienes son víctimas de violencia vicaria y denunciaron las agresiones que viven y van en aumento, el pasado 29 de enero en rueda de prensa.
Los tres primeros casos ya han sido publicados en Info Quórum por lo que a continuación, se profundizará en la violencia que denunciaron Abigail e Ivonne. Lamentablemente, los cinco casos tienen en común que la violencia ha ido en aumento y las autoridades no han tomado una resolución que las proteja a ellas y a las infancias que están implicadas, sino que, por el contrario, se han inclinado por proteger a los agresores.
El caso de Abigail
Hace unas semanas en rueda de prensa integrantes de la colectiva Mujeres Por el Derecho al Cuidado y una Vida Libre de Violencia denunciaron la violencia que viven por parte de sus agresores y las autoridades.
Abigail explicó que en mayo de 2021 presentó una denuncia pues el agresor abusó sexualmente de su hija, la cual, hasta el momento de la rueda de prensa, no ha procedido. Denunció que en el Juzgado de lo familiar ha recibido intimidaciones y es revictimizada por pedir una pensión alimenticia.
“Soy llamada ingrata por pedir una pensión alimenticia”.
Esta pensión le resulta indispensable pues uno de sus hijos vive con seis discapacidades por lo que ella trabaja como cuidadora de tiempo completo. El menor requiere de terapias y medicamentos a los cuales no ha podido acceder porque su agresor solo deposita 3 mil 300 pesos mensuales a pesar de que la juez de lo familiar había fijado una pensión alimenticia desde 2022.
“Tengo un niño que tiene seis discapacidades severas y qué ha sido violentado por su progenitor. Al día de hoy yo no recibo la pensión que ya fue fijada el 27 de septiembre del 2022 por la juez de lo familiar Aurora. Hasta el día de hoy el señor se limita a depositar 3 mil 300 pesos mensuales que esto no representa ni siquiera un salario mínimo por cada uno de sus hijos”.
Aunque existen esta serie de omisiones por parte del agresor y de que la vida de su hijo menor de edad corre peligro porque con la cantidad depositada hasta ahora no alcanza para los tratamientos que requiere, el hombre se amparó para no pagar la pensión alimenticia y, además pidió la custodia de sus hijos.
“Al día de hoy ni siquiera he logrado obtener la guardia y custodia de mi hijo con discapacidades severas, niño que se ha visto afectado en su salud, su salud está en riesgo porque no ha podido tener todas sus terapias que él necesita, ni siquiera poder tener el medicamento que mi hijo necesita” .
El caso de Ivonne
Ivonne, también denunció su caso, ella ha sido víctima de violencia vicaria por cinco años y tres meses. En 2018 su ex pareja puso una denuncia en su contra acusándola de haber cometido abuso sexual hacia su hija menor de edad por lo que todos los derechos de custodia le fueron arrebatados y por tres años y dos meses las pocas visitas que tuvo con su hija fueron supervisadas. .
“Mi hija iba casi, casi a ver a una presa, como si fuera un reclusorio, a ver a su madre”, explicó Ivonne.
En junio de 2023 se llevo a cabo el juicio en el que se declaró que Ivonne es inocente del presunto delito de abuso sexual a su hija. Después de cinco años, la menor pudo estar con su mamá y su familia materna, sin embargo su agresor presento un amparo y a pesar de que este aun no se resuelve le concedieron la suspensión de visitas por lo que nuavemente, Ivonne sólo puede ver a su hija en visitas supervisadas. Ivonne es acusada de alienación parental y fue demandada por su expareja por la patria protestad, argumentando que ella tiene un odio desmesurado hacia su persona, solo porque ella ha levantado la voz.
“No hay peligro para mi menor ya que yo no cometí ningún delito, yo no estoy incurriendo en ningún tipo de alienación parental cuando se me ha prestado a mi hija por cuatro ocasiones y en las que a mi se me ha quitado cualquier derecho sobre ella durante cinco años”.
Ivonne señaló que David “N”, su agresor, está ejerciendo esta violencia hacia ella como un castigo porque no quiso continuar la relación. Por lo que está cometiendo actos que la dañan de forma económica y emocional. Y, en consecuencia, también está lastimando a la menor de edad. A su vez denunció que ha sido acusada de no sufrir ningún tipo de violencia, a pesar de que existen periciales en Fiscalía que la señalan como una persona afectada por la violencia vicaria.
“Es un castigo por no querer regresar con el señor David “N”, quien es un hombre violento, controlador y excesivamente posesivo y donde hay una asimetría de poder donde David “N” tiene los medios y me ha hundido en asuntos legales para golpearme de forma económica, emocional y así continúa”.
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