En un evento marcado por la
indiferencia de las autoridades municipales –que no enviaron suficientes elementos
de Tránsito para resguardar el paso de los manifestantes ni montaron un
templete adecuado para la magnitud del evento–, centenares de integrantes del
colectivo LGBTI marcharon por décima primera ocasión en las calles de Puebla reclamado sus derechos
humanos.
En la memoria de la
activista Agnes Torres Hernández, brutalmente asesinada el pasado mes de marzo,
el contingente que encabezó la marcha fue el de mujeres transexuales, que
abrieron el paso a las más de 2 mil personas congregadas, con exuberantes atuendos
y pancartas donde se leían frases como: “también soy profesionista, inserción
laboral para personas trans”.
El siguiente contingente fue
el de mujeres lesbianas y fue ahí donde el discurso político tuvo mayor
presencia, pues los reclamos al Estado por garantizar “derechos iguales a
lesbianas y homosexuales” y una verdadera laicidad en el ejercicio público fueron las consignadas más coreadas.
Ya en la plancha del zócalo,
donde el colectivo Bordando por la Paz montó los pañuelos correspondientes a
las víctimas de crímenes por homofobia y transfobia de los últimos años, los manifestantes
fueron parte del acto festivo-político, donde lo mismo hubo performances
travesti que discursos de activistas locales.
Por: @josuedcv
Fotos: @ituss79 / @ReversibleMx


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