Un grupo de vecinos de la localidad de
Lara Grajales en el Estado de Puebla lleva meses luchando contra la construcción
de un gasoducto industrial que sería instalado cerca de sus hogares.
Este lunes 17 de septiembre, luego
del violento desalojo del campamento de los jóvenes de #YoSoy132 en el zócalo
de Puebla, casi cincuenta personas que se manifestaban contra el gasoducto
fueron amenazados por Policía Estatal y por más de 70 individuos integrantes de
la Confederación de Trabajadores de México (CTM), enviados por el dirigente
local Arturo Soto Martínez, hermano de Leobardo Soto Martínez, líder estatal de
dicha confederación.
La ONG Nodo de Derechos Humanos
(NODHO) reportó desde las nueve y media de la mañana que los vecinos pedían dialogar
con el edil Horacio Castillo López, quien se negaba a acudir al lugar de los
hechos.
Cabe destacar que el miércoles de la
semana pasada los opositores al gasoducto fueron obligados por la Secretaría
General de Gobierno, encabezada por Fernando Manzanilla, a firmar un documento
en el que se establecía que aceptaban la construcción del gasoducto “gasoducto
a cambio de obras de mejoramiento de su colonia.”
Dicha minuta no fue firmada por el presidente municipal, quien según informan vecinos de Lara Grajales los amenazó el fin de semana diciendo que a todo quien se opusiera a la obra se lo iba a llevar “con todo y sus familias”.
Dicha minuta no fue firmada por el presidente municipal, quien según informan vecinos de Lara Grajales los amenazó el fin de semana diciendo que a todo quien se opusiera a la obra se lo iba a llevar “con todo y sus familias”.
Por @aranhera

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