Pese a que son variedades
menos resistentes al cambio climático, a que sus efectos en la salud humana a
largo plazo no han logrado determinarse, y a que podrían poner en riesgo la
diversidad de variedades naturales, el gobierno mexicano insiste en otorgar
permisos de experimentación en maíz transgénico.
Este día, trascendió que ya
son 15 los permisos que el gobierno federal, a través de la Semarnat y la
Sagarpa, ha otorgado a diversas compañías para realizar experimentaciones en
maíz transgénico a campo abierto, sin importar que con esto podrían
contaminarse otras plantaciones criollas.
De acuerdo con expertos
consultados por el diario La Jornada, el hecho de que otras plantaciones se
contaminen es más grave de lo que podría pensarse, pues como las variedades
transgénicas son patentadas –como marcas–, “todo el patrimonio genético de maíz
del continente americano correrá el riesgo de ser privatizado”.
Advierten de nueva cuenta
sobre riesgos a la salud
Los daños que el consumo de
maíz transgénico podría ocasionar a la salud humana han vuelto a ser tema de
discusión en todo el mundo, luego de la difusión de las fotografías de ratas
con tumores que acompañaron un reciente estudio sobre esta materia.
Dicho estudio –publicado en
la revista científica Food and Chemical Toxicology y difundido por las agencias
AFP y Reuters– consistió en alimentar a una población de ratas con maíz transgénico
NK603 y el herbicida Roundup, ambos productos de la compañía Monsanto.
Los resultados indicaron que
la aparición de tumores en ratas alimentadas con transgénicos era mucho más
precipitada: de hasta 600 días en machos, y 94 en el caso de las hembras, que
en su mayoría sufrieron de tumores mamarios.
Cabe señalar, no obstante,
que algunos científicos de diversas partes del mundo –citados por Reuters– se
mostraron escépticos ante dicho estudio, y argumentaron que esta especie de
rata es muy propensa a presentar tumores.
Por: @josuedcv

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