Ayer
miércoles 26 de septiembre, fueron detenidos 107 migrantes centroamericanos por
la Policía Federal, uno de los grupos más grandes a lo largo de este 2012.
52
hondureños, 30 guatemaltecos y 25 salvadoreños viajaban en autobuses de
pasajeros sin documentos, y fueron encontrados por elementos de la PF y el Instituto
Nacional de Migración (INM) –una de las instituciones que recibe más quejas y
que además ha sido señala por activistas y organizaciones civiles como cómplice
en algunos casos con el crimen organizado– en el tramo Arrocera-La Venta.
“La
Arrocera” es una de las partes del camino de los migrantes donde se han
registrado más asaltos y agresiones, por lo que muchos optan por otras vías
como el caso de viajar por autobús aún sin papeles.
Los
centroamericanos, de acuerdo a un comunicado de la Secretaría de Seguridad
Pública (SSP), fueron llevados a la estación migratoria en Villahermosa,
capital de Tabasco; el mensaje indica que las inspecciones son parte de los
trabajos de control y revisión migratoria en varios Estados de la República.
A
pesar de que las detenciones aumentan, lo que parece estar estancado es la
puesta en práctica de las legislaciones que protegen a los centroamericanos en
su paso por México, especialmente el respeto a sus Derechos Humanos, pues no se
les asegura un tránsito digno y seguro por el país.
Por @aranhera

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