La detención de
las tres integrantes de la banda rusa de punk Pussy Riot ha devenido en la
indignación de la opinión pública internacional, así como en nuevas críticas a
la administración de Vladimir Putin, quien fue reelegido como primer ministro
el pasado marzo en unas elecciones plagadas de documentadas irregularidades.
Las jóvenes
punks fueron detenidas dos semanas antes de la jornada electoral, debido a que montaron
uno de sus shows en la catedral de Cristo Salvador de Moscú,
debido a que el patriarca ortodoxo hizo un llamado al voto en favor de Putin. “Virgen
María, llévate a Putin”, fue la canción que entonaron en ese performance.
El día de ayer tuvo lugar el tercer día de su juicio –que podría derivar, en el peor de los
casos, en una condena de siete años de prisión–, y trascendió que las tres
mujeres se encuentran ya en condiciones de salud lamentables, debido principalmente a la falta de sueño.
Según el sitio
care2.com, una de las abogadas defensoras, Violetta Volkova, acusó que las
largas jornadas sin comida ni sueño, a las que han sido obligadas a pasar las Pussy
Riot durante el proceso legal, ya han dejado estragos en su salud, e incluso las tres debieron ser
atendidas por personal médico.
Del mismo modo,
ayer se difundió en la prensa internacional que Putin emitió en Londres sus primeras declaraciones sobre
este caso –mismo que había ignorado, pese a ha dado la vuelta al mundo–, minimizando la situación de las detenidas.
“Si hubieran
hecho lo mismo en un sitio musulmán, ni siquiera hubiéramos tenido tiempo de
llevarlas en custodia”, declaró a los reporteros, según publicó la agencia AP.
Cabe recordar
que el caso fue tomado por Amnistía Internacional y diversas organizaciones en
defensa de los derechos humanos, además de que famosos músicos y celebridades
se han pronunciado ya a favor de la liberación inmediata de las Pussy Riot,
como es el caso de Patti Smith, Jarvis Cocker, Pete Townshend y Peter Gabriel.
por: @josuedcv

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