Varios ex agentes de la policía secreta del dictador
chileno Augusto Pinochet que se encuentran presos por delitos de lesa humanidad
–en varios casos purgando sentencias de cadena perpetua–reciben beneficios durante su estancia en prisión.
Enrique Accorsi y Tucapel Jiménez, intengrantes Comisión de
Derechos Humanos de la Cámara de Diputados de Chile, dijeron que principalmente
el ex jefe de Operaciones de la disuelta Central Nacional de Informaciones
(CNI), Álvaro Corbalán, recibe atenciones privilegiadas mientras purga su condena en el penal de santiaguino de Punta Peuco.
Corbalán,
ex militar que fue sentenciado a cuatro cadenas perpetuas por hacer perpetrado
numerosas violaciones a los Derechos Humanos, pasó casi cuatro meses en el
Hospital Militar, lugar que ha convertido en su oficina y motel de acuerdo a
las denuncias de Jiménez y Accorsi.
También fue
hecho público un informe de Gendarmería que demuestra que de los últimos nueve
años que Corbalán estuvo encarcelado, ha pasado 259 días en tratamientos
oftalmológicos, odontológicos y pruebas de laboratorio en el hospital.
Ambos
legisladores pretenden citar al director de Gendarmería y al Comandante en Jefe
del Ejército para que expliquen lo ocurrido. Por su parte, el ministro de
Defensa, Andrés Allamand adelantó que la responsabilidad de lo sucedido en el
hospital es del director del nosocomio.
Corbalán,
mientras estaba en el Hospital Militar, organizó el pasado diez de junio un
acto de homenaje a Pinochet, mismo que causó polémica y fue sumamente criticado. El ex jefe de
Operaciones del dictador es acusado, entre otros crímenes, del secuestro y asesinato
de Tucapel Jiménez –líder sindical de la unidad de las organizaciones de los
trabajadores y padre del legislador Jiménez–.
Por
@aranhera

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