Activistas piden a Eruviel Ávila proteger a migrantes y defensores tras cierre de albergue en Tultitlán
Luego de que las autoridades resolvieran finalmente
cerrar el albergue para migrantes San Juan Diego en Lechería, Tultitlán, Estado
de México, un numeroso grupo de Organizaciones no Gubernamentales (ONG) envió
una carta al Gobernador Eruviel Ávila expresando su preocupación por la
clausura del lugar de descanso para centroamericanos.
Los firmantes enfatizan que tanto los migrantes
como quienes se dedican a la defensa y promoción de sus Derechos Humanos han sido
constantemente criminalizados y deslegitimados durante la presente
administración mexiquense.
La ciudadanía ha pedido en numerosas ocasiones que
el gobierno del sucesor de Enrique Peña Nieto “desarrolle acciones que
garanticen el derecho a la vida, la libertad, la seguridad y la defensa de los
derechos humanos”, recordando la escueta respuesta que estos llamamientos han
tenido; además, destacan que durante el año pasado tres centroamericanos
indocumentados fueron asesinados en el lugar por la creciente discriminación.
Los activistas –entre los que se encuentran el Centro
de Derechos Humanos Juan Gerardi, el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín
Pro Juárez, el Área de Comunicación de la Diócesis de Saltillo y el Centro de
Derechos Humanos del Migrante de Ciudad Juárez– aclaran en el documento que el
tráfico de drogas en la colonia Lechería no es causado por los migrantes y de
que el albergue no es el causante de la falta de agua ni de la precareidad del
sistema de recolección de basura; también explican que la violencia que se
presenta en Tultitlán afecta también a los migrantes y no es originada por éllos.
Los firmantes concluyen que existe falta de
voluntad política de parte de la administración de Eruviel Ávila al garantizar
la defensa de los Derechos Humanos y evitar la criminalización de los migrantes
indocumentos, que son una de las poblaciones más vulnerables en el país, siendo
una de las principales víctimas del crimen organizado.
Es responsabilidad tanto legal como internacional del
Gobernador el resolver la violencia en Lechería así como la reapertura del
albergue, principalmente “legitimando públicamente el trabajo de la defensa de
los derechos humanos con especial énfasis en el tema de migrantes”.
La misiva concluye demostrando la oportunidad que
tiene la presente administración mexiquense para demostrar que tiene “la
voluntad de enfrentar los principales restos de la zona como un estado
democrático progresista que se apega al respeto irrestricto y la promoción de
los derechos humanos”, tomando en cuenta que en dicha entidad el gobierno
anterior –encabezado por Enrique Peña Nieto– fue responsable de numerosas
violaciones a Derechos Humanos, principalmente durante el operativo realizado
en San Salvador Atenco en 2006.
Por @aranhera

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