El domingo 25 de marzo la policía estatal chiapaneca
rescató a 77 migrantes, provenientes de Asia y Centroamérica, quienes eran
transportados en camionetas resguardadas por tres hombres, quienes huyeron al
iniciar una balacera iniciada por los mismos.
Los extranjeros indocumentados fueron asegurados en
el marco de un operativo llevado a cabo en el ejido Plan de Ayala en Tuxtla
Gutiérrez, por elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana
(SSyPC).
Posteriormente, los migrantes –de los cuales 23 son
de origen guatemalteco, 27 salvadoreños, 24 hondureños y tres chinos según un
comunicado oficial del Gobierno de Chiapas– confesaron haber pagado a los
polleros para llegar a la frontera norte del país.
Dos días después, el martes 27 de marzo, fueron
rescatados otros 77 migrantes en Tamaulipas, quienes permanecían privados de su
libertad en una casa de seguridad en el fraccionamiento Bugambilias de la
fronteriza ciudad de Reynosa.
Miembros del Ejército mexicano capturaron durante el
rescate a dos presuntos delincuentes, de acuerdo a informes de la Procuraduría
General de la República (PGR).
Todos los 77 individuos eran de origen
centroamericano y ninguno tenía papeles para permanecer en México, por lo que
fueron puestos a disposición del Instituto Nacional de Migración (INM) donde todavía
se encuentran.
Cabe destacar que ambas entidades son sumamente
peligrosas para los migrantes por la presencia del crimen organizado, además de
que son Estados fronterizos para la entrada y salida de personas,
principalmente de centroamericanos.
Por @aranhera

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