Como cada año,
la revista Business Week publicó su listado de las cien marcas más importantes
del mundo “The World’s Best Brands”, de las cuales las cinco primeras son
estadounidenses, acaparando así en sus primeros cinco lugares más del 45% del
resto de las ganancias en Estados Unidos.
La mayor parte
de las marcas calificadas en este estudio, así mismo, pertenecen a empresas establecidas
en Estados Unidos. Esto evidentemente funciona también alzando su PIB
incomparablemente con respecto de los demás países, incluso los que se
encuentran justo debajo de éste en la tabla que el FMI (Fondo Monetario
Internacional) declaró hace un par de años: China, Japón, Alemania, Francia y
Reino Unido; quienes ocupan los siguientes cinco lugares después de Estados
Unidos.
El listado
colocaba a Coca Cola en primer lugar con 67 mil millones de dólares, el segundo puesto lo obtuvo
Microsoft con 56. 926 millones, el tercer lugar para IBM con 56.201 millones,
el cuarto fue designado para General Electric, con 48.907 millones y el quinto,
continuando con esta supremacía estadounidense: Intel, con 32.319 millones.
El sexto y
séptimo pertenecieron a Nokia (empresa finlandesa) y a Toyota (empresa
Japonesa). El octavo y noveno pertenecen, de nuevo, a empresas de origen
estadounidense: Disney y McDonald’s. Y el décimo lugar fue otorgado a
Mercedes-Benz, empresa automotriz alemana.
Comentando tan
solo estos primeros diez lugares nos podemos dar cuenta de la abismal
diferencia que existe en la competencia mundial en lo que respecta al mercado.
Estados Unidos
consta de un PIB nominal de 14.624.184 millones de dólares, cuando China, que
es el siguiente país en la lista tiene 5.745.133 millones de dólares y México,
quien en el 2008 ocupaba el treceavo lugar en la tabla, consta con un PIB
nominal de 1.039.661 millones de dólares. La diferencia entre estos tres es
abismal, incluso en el caso de comparar a China y Estados Unidos.
Ahora, si
tomamos a los cinco últimos lugares: Santo Tomé y Príncipe, Palaos, Islas
Marshall, Kiribatí y Tuvalu, de los cuales el PIB “máximo” de Santo Tomé y
Príncipe es de 187 millones de dólares y el “mínimo”, de Tuvalu es de 14.94
millones de dólares y los demás oscilan en un promedio de estas, estamos
hablando de una desigualdad ni siquiera entre los países más ricos del mundo
sino de Estados Unidos Con el mundo. Ya que el PIB global es de 60.557.010
millones de dólares, entonces tan solo Estados Unidos ocupa aproximadamente, y
endureciendo los números, un 25%, entre China, Japón y Alemania otro 25%
aproximadamente y del quinto al treceavo lugar ocupan otro aproximado 25% y el
restante lo conforman el resto de países en el mundo.
No es noticia
que vivimos en un mundo capitalista controlado por el mercado, principalmente
el estadounidense, tampoco es noticia que exista tanta diferencia entre Estados
Unidos y el mundo, y mucho menos que
Business Week publica esto para consumidores y no para crear conciencia. Lo que
es importante destacar es que existe una diferencia abismal, y que en los países
menos desarrollados la gente no muere de hambre o de enfermedad, sino porque no
tiene los recursos (y nadie se los brinda tampoco) para comprar lo que
necesitan para salvar sus vidas. Esto debiera ser noticia.

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