El Gobierno chino ha puesto en marcha una lucha en contra de la influencia occidental en la televisión asiática. En busca de reducir los programas de “mal gusto” que exponen las desigualdades sociales, el materialismo y otros problemas que agreden a la promoción de “una sociedad armoniosa”, las 34 cadenas televisivas de este país han tenido que recortar más de dos tercios el número de programas de entretenimiento emitidos en los horarios estelares.
Desde hace tiempo, el gobierno chino, ha buscado impulsar lo que considera un ambiente cultural saludable. Por eso, el SARFT (State Administration of Radio, Films and Television), organismo regulador de los medios, señaló que han comenzado a transmitir programas que promueven los valores socialistas y las virtudes tradicionales. También, afirmó que estos recortes, son vitales para mejorar los servicios culturales de la población ya que el 95% de los 1.300 millones de ciudadanos tienen acceso a la televisión. Este organismo coincidió con la advertencia lanzada esta semana por el presidente chino, Hu Jintao, quien afirma que las “fuerzas internacionales están intentando occidentalizarnos y dividirnos por medio de la ideología y la cultura”.
Del mismo modo, Pekín ha instado a que los medios de comunicación estatales sean más competitivos y menos dependientes de la financiación pública, por ello se ha generado un periodismo más crítico que busca ganar lectores y audiencia. Incluso, las cadenas televisivas tendrán que aumentar el número de noticieros, tendrán que ser al menos 2 de 30 minutos cada uno entre la 6 y 11 pm.
Sin embargo, estos esfuerzos por mantener impoluta la cultura asiática se ven mermados no sólo por las transmisiones internacionales en la televisión, si no por la piratería que recorre las calles de la ciudad y la cual ofrece numerosas series y películas estadounidenses que jamás han sido emitidas en China. Esto, sin tomar en cuenta el internet, el cual ha ido reemplazando la televisión en los jóvenes.
Por @SoyYoLorena
Desde hace tiempo, el gobierno chino, ha buscado impulsar lo que considera un ambiente cultural saludable. Por eso, el SARFT (State Administration of Radio, Films and Television), organismo regulador de los medios, señaló que han comenzado a transmitir programas que promueven los valores socialistas y las virtudes tradicionales. También, afirmó que estos recortes, son vitales para mejorar los servicios culturales de la población ya que el 95% de los 1.300 millones de ciudadanos tienen acceso a la televisión. Este organismo coincidió con la advertencia lanzada esta semana por el presidente chino, Hu Jintao, quien afirma que las “fuerzas internacionales están intentando occidentalizarnos y dividirnos por medio de la ideología y la cultura”.
Del mismo modo, Pekín ha instado a que los medios de comunicación estatales sean más competitivos y menos dependientes de la financiación pública, por ello se ha generado un periodismo más crítico que busca ganar lectores y audiencia. Incluso, las cadenas televisivas tendrán que aumentar el número de noticieros, tendrán que ser al menos 2 de 30 minutos cada uno entre la 6 y 11 pm.
Sin embargo, estos esfuerzos por mantener impoluta la cultura asiática se ven mermados no sólo por las transmisiones internacionales en la televisión, si no por la piratería que recorre las calles de la ciudad y la cual ofrece numerosas series y películas estadounidenses que jamás han sido emitidas en China. Esto, sin tomar en cuenta el internet, el cual ha ido reemplazando la televisión en los jóvenes.
Por @SoyYoLorena
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