AL Silva (@YoSoyLorena)
El día 4 de noviembre del año 2008, viajaban a bordo de un Lear jet 25 con matrícula XC-VMC, el Secretario de Gobernación Juan Camilo Mouriño (http://goo.gl/cgRA1 ) y el ex-titular de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), José Luis Santiago Vasconcelos (http://goo.gl/QWsLB ).
Los funcionarios habían realizado un viaje a San Luis Potosí, y a su regreso a la ciudad de México el avión perdió súbitamente la altura, desplomándose a una velocidad de 330 km/hr cerca de Periférico y Paseo de la Reforma, ninguna de las personas que iba viajando en el avión sobrevivió. Al momento de la caída la aeronave derribó cables eléctricos, ocasionó un gran incendio y destruyó los automóviles que estaban a su rededor.
En la escena del accidente se encontraba el jefe de gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard (@m_ebrard) y el entonces Secretario de Comunicaciones y Transportes Luis Téllez (http://goo.gl/2f720 ). También estaban ahí, el personal de la armada de México, personal del Estado Mayor presidencial, de la Fuerza Aérea, militares, la policía Federal y del Distrito Federal, la Procuraduría General de Justicia (PGR) y la policía judicial.
La versión oficial sobre el accidente se colmó de dudas y sospechas, pues varias fuentes afirman que el funcionario de la SIEDO, Vasconcelos, estaba amenazado por varias organizaciones criminales e incluso vivió 3 intentos de asesinato y su cabeza tenía el precio de 5 millones por ella. Estas amenazas fueron el punto de partida para creer que el blanco era Vasconcelos. Y aunque esto fue sólo una teoría, aún nadie puede explicarse cómo es que a dos funcionarios políticos tan importantes, se les haya caído el avión sin ninguna explicación clara. También hubo ciertas especulaciones sobre la supuesta responsabilidad del secretario de Seguridad Pública, Genaro García Luna (@GenaroGarciaL), quien, según varias fuentes, iba a abordar el jet junto con los funcionarios y a último minuto no lo hizo pues tenía un compromiso.
Además pocos días después, Emilio Hernández Galindo, el Primer Oficial del vuelo que iba detrás del Lear jet, relató a Reporte Índigo lo vivido esa tarde de noviembre del 2008. Donde describe que su nave sintió una turbulencia extraña y acto seguido México Radar les pidió que identificaran si se había caído un avión por la zona de Secretaría de Comunicaciones y Transportes, una zona alejada de donde en realidad cayó, pues la torre de control no se imaginó que el avión se desplomó justo en el momento en el que desapareció del radar. También explicó que aunque una aeronave tenga una falla mecánica, inclusive en los dos motores, esta sigue volando, pues esta construida para planear, no se desploma inmediatamente, como lo hizo el Lear jet.
Se manejó la versión de que el desplome del Lear jet 25 fue ocasionado por la turbulencia que le generó el avión de alto voltaje que predecía a dicha nave. Y se dio a conocer una grabación, la de la caja negra del avión, que días antes habían dicho estaba apagada, dónde los pilotos hablaban y uno de ellos hacía referencia a una turbulencia que no puede controlar y por eso se desploman. Aún así las autoridades aéreas no dieron lugar a esta versión, pues la distancia entre un avión y el otro era justamente la adecuada. Sin embargo, un año después, el coordinador del comité de investigación, afirma que el accidente fue causado por una serie de errores cometidos por el piloto y el controlador de vuelos.
A pesar de eso, las dudas siguieron surgiendo y las preguntas sin respuesta todavía continúan al aire, lo único que es un hecho es que las personas que viajaban en ese avión fallecieron y a pesar de los años que han transcurrido aún no se ha podido convencer al público en su totalidad sobre si el incidente fue un simple accidente o si fue provocado.
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